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Español

Gratis · Sin registro

Tres herramientas. Hacen la primera hora del trabajo, no la última.

Cada una responde a una pregunta con la que empieza toda búsqueda familiar: cómo se llama hoy ese lugar, qué escribió el sacerdote en 1878, cómo pedirle algo a un archivo en el idioma en que contesta. Funcionan con un modelo de lenguaje, no cuestan nada, no piden correo y no guardan nada.

01

Buscador de aldeas

Escriba el nombre tal como aparece en la lista de pasajeros o en la lápida y verá qué lugares de Ucrania es más probable que designe hoy: la óblast, las grafías antiguas austríaca, polaca y húngara, y qué archivo debería conservar los registros parroquiales.

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02

Lector de partidas

Fotografíe una página de un registro parroquial y reciba la transcripción y la traducción línea por línea: los nombres, las fechas, las abreviaturas del sacerdote y una nota honesta donde la tinta ha vencido.

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Cuánto vale esto y qué no es

Las tres son un modelo de lenguaje que lee lo que usted le da y responde con lo que ha aprendido. Ninguna abre un registro, llama al ayuntamiento del pueblo ni mira un mapa. Una respuesta segura de una máquina sigue siendo una hipótesis.

Y no es poco. La mayoría de las búsquedas familiares se detiene en el primer paso: un nombre que nadie sabe situar en el mapa, una página que nadie puede leer, un archivo al que nadie sabe cómo escribir. Pasar ese paso gratis vale el medio minuto que tarda.

Pero la verdad está en el paso siguiente, y ese paso es físico: un libro bajado del estante, un cementerio recorrido a pie, un secretario del pueblo preguntado en persona. Ese es el trabajo que cobramos, y empieza con una valoración que no cuesta nada.

Aquí no se guarda nada

Su texto y sus fotografías se envían al modelo y la respuesta vuelve a su pantalla. No conservamos copia, no podemos ver lo que se preguntó y no hay nada que registrar. Cierre la pestaña y no queda nada.

Ya tiene un nombre y una página que por fin se puede leer. Lo siguiente es qué hay realmente allí.

Envíenos lo que le dieron las herramientas. Le diremos con franqueza qué queda en esa aldea, qué archivo conserva los registros y cuánto costaría averiguarlo. La primera valoración es gratuita.